Siete claves básicas para nuevos emprendedores.

Las metas no se cambian nunca.  Las formas de llegar a ellas sí, los caminos pueden no darnos el resultado, pero nos irán acercando a aquello que queremos. ¡Verás que es posible!

 

1.-Reconocer mis fortalezas y explotarlas

Todo emprendedor debe saber su valor. Si deseas conocerlo debes preguntarte: ¿En qué soy bueno? ¿Cómo esta habilidad, conocimiento, o técnica, me dará recursos? ¿Qué es aquello que requiero hacer para explotar lo que tengo?

 

2.-Reconocer tus debilidades

 

Si sólo nos centramos en querer trabajar en debilidades para ¨hacernos buenos¨ en algo, quizá perderemos mucho tiempo. Apalancar aquellas áreas en las que no somos buenos o no nos gustan nos ayudará mucho, y nos apoyará a ser más productivos sacándole jugo a nuestras fortalezas.

3.-Reconocer que no eres omnipotente, ni omnisapiente.

 

Si crees saberlo todo caes en un error. No lo sabes y debes ser humilde para reconocerlo. Tampoco puedes hacerlo todo solo, ni debes siquiera intentarlo, eso va contra tu propia productividad y resultados. Aprende lo más que puedas de los demás, sé humilde y capacítate.

 

4.-Saber distinguir tu situación actual.

 

Es quizá una de las cosas más difíciles para personas que trabajan en una idea que creen es buena. Debes estar consciente de hacerlo sin sensacionalismos, sin agrandamientos, y sin empequeñecerse tampoco. Darte un valor de aprendizaje es la clave.

 

5.-Saber a dónde quieres llegar.

 

No hay forma de navegar sin tener clara la meta o el destino. No sólo son números. No sólo es dinero. Tampoco es sólo el camino. Lo más importante es saber qué forma es la que alcanzaremos al final. Cómo vamos a moldear la forma de aquello que queremos conseguir o que queremos ser, con nuestro negocio y con nosotros mismos. El secreto está en la forma.

 

6.- Accionar frecuentemente

 

Si no lo haces poco lograrás, no hay resultados sin acción. Aquí me refiero a las ventas, a la productividad, a la apertura de mercados, al networking, a tener cada vez más clientes potenciales.

 

7.-Cambiar las estrategias y tácticas, nunca el objetivo.

 

El objetivo es el faro de niebla durante la noche. Es la meta. Las metas no se cambian nunca. Las formas de llegar a ellas sí, los caminos pueden no darnos el resultado, pero nos irán acercando a aquello que queremos. ¡Hazlo, toma en cuenta estos siete principios y verás que es posible!

 

Fuente: Forbes

 

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